Espacios eficientes para CREAR

Foto Irina RAFFO

Al momento que una empresa piensa en el nuevo proyecto de diseño de sus instalaciones, el estudio de arquitectura hace las veces de backstage en esa nueva etapa que se emprende. En general, es poco frecuente que los clientes visiten el estudio, sobre todo porque corresponde que sea el arquitecto quien concurra a las obras, ya que es ahí donde todo transcurre. Visitar las oficinas del Estudio Dovat Arquitectos permite advertir a cualquier desconocido que los profesionales a cargo tienen una forma diferente de pensar y de concebir el vínculo con los clientes. “El primer lugar donde tenemos que trabajar es donde pasamos más tiempo. Nuestro lugar de trabajo para nosotros es nuestra casa, es donde fabricamos las cosas para los demás. Por eso entendimos que nuestra casa es lo primero que nos debe representar” sostiene Carolina Dovat, fundadora del estudio. Allí, tanto la calidez como una sensata distribución del equipamiento, la carpintería y los revestimientos no difieren para nada en calidad y textilidad a los de un living o comedor sumamente vivibles de una casa.

El estudio está ubicado en Zonamerica, emplazado en la planta baja de uno de los edificios que conforman el complejo corporativo con mayor aglomeración de servicios y tecnología de Uruguay al mundo. Además del entorno natural que lo circunda, es una oficina diseñada en total concordancia estética con el tipo de apuestas de diseño que generan para sus clientes, desarrollando arquitectura e interiores tanto sea en el rubro comercial, corporativo como institucional. Está conformado por los arquitectos Carolina Dovat, Josefina Viana, Eugenia Ricciardi, Valentina Miodownik, Alejandro Arcardini, Heliana Martínez, Fernanda Escayola y Alejo Morales, estudiantes y egresados de la carrera de Arquitectura, tanto de la Universidad de la República como de la Universidad ORT.

Chino Pasos
Chino Pasos

Nos ocupamos siempre de
dar un mensaje a través de la
arquitectura

El abordaje de este numeroso equipo no se concentra solamente en la arquitectura de las grandes naves, sino también, en un interiorismo corporativo con una exquisita coherencia espacial que contempla desde aspectos funcionales hasta los más intangibles detalles. “El concepto de open space, se complementa hoy con espacios de colaboración formales e informales, sectores de reuniones, de recepción y de esparcimiento, en muchos casos con una estética similar a la de los coworks, donde se percibe un ambiente cálido, relajado, y con muchas opciones para poder elegir donde desempeñar la tarea” comenta Josefina Viana, quien junto a Carolina Dovat y Eugenia Ricciardi gerencian el estudio. Este equipo de jóvenes arquitectos, cuyo vínculo se originó hace más de diez años, definió que su perfil de diseño se centraría en la capacidad de mejorar la calidad del uso y los vínculos en un espacio de trabajo, independientemente del rubro al que la empresa se dedique. Cada uno de ellos vuelca al grupo una especialización académica y la experiencia obtenida en trabajos con otros estudios, además de sus propias personalidades que permiten asignar roles en cada área de trabajo. En conjunto, llevan adelante procesos que en general no sobrepasan los seis meses con cada cliente: tres para el anteproyecto, proyecto ejecutivo y licitación, y otros tres meses más para la obra.
El estudio se compone de cuatro diferentes áreas que brinda como servicios: concepto y anteproyecto, proyecto ejecutivo, dirección de obra y gerenciamiento. Han captado clientes de diferente envergadura en Uruguay y fuera del país, abordando realidades empresariales de diversa índole: desde empresas muy estrictas con sus lineamientos de diseño e imagen corporativa, a otras con gran apertura y presupuesto casi libre para proponer y ejecutar.
“Nuestro objetivo es que las empresas se vuelvan más productivas. Siempre es bueno saber que la empresa a la que uno pertenece se preocupa por el bienestar de sus empleados, y que esto se retroalimente con el diseño del espacio es nuestra gran meta para todos y cada uno de los proyectos que abordamos. Cada empleado debe estar en contacto con la filosofía de la empresa y con lo que ésta vende, que el ponerse la camiseta no sea el mero hecho de pertenecer sino estar tocando y viviendo la marca que se representa”, agrega Eugenia Ricciardi.

Un proyecto en las nubes

Airbus significó un gran desafío para el estudio. Es una empresa de aviones a nivel mundial que instaló en Uruguay una operación de venta de helicópteros de lujo. A diferencia de lo que se puede pensar sobre el alcance de prácticas avanzadas y lineamientos corporativos establecidos de este tipo de empresa, no se trató de seguir un roll out estipulado para adaptarlo al espacio disponible, sino que dieron libertad para proponer. Su gerente regional, tuvo una gran apertura para asimilar estos conceptos.
Desde el comienzo el estudio tomó como una oportunidad excepcional la posibilidad de implementar cambios en una organización muy tradicional y en una oficina de tan solo 200 metros cuadrados, con un marcado eje vertical de tareas y cargos, donde el tamaño de cada espacio iba de acuerdo a las jerarquías. Entonces, se mantuvieron los privados pero en una modalidad más transparente, adoptando el open space y espacios de colaboración informal del lado de los ventanales -privilegio que siempre había sido destinado a los altos mandos- incluso en formato de barra de trabajo con bancos altos. “Con el tiempo, supimos que el espacio resultó ideal para instancias de charlas informales de trabajo. Fue muy productivo para la propia organización sacar al trabajador de su puesto (sentado frente a su escritorio) por algunos lapsos de tiempo durante la rutina del día a día”, agrega Carolina Dovat.


El caso de Airbus representó un punto de partida para el estudio respecto a determinados conceptos de interiorismo que hasta el momento no habían tenido la posibilidad de plasmar, como los diseños exclusivos de elementos que conforman la estética del espacio interior. Como ejemplos: la alfombra ilustra en su diseño cómo se ve el mundo desde el cielo, los cielorrasos son nubes blancas, las lámparas tienen diseños high tech relacionados con gran sutileza pero directamente a la industria a que se dedican. Partes de helicópteros y el recurso del branding para comunicar en los espacios la experiencia de volar, mamparas de privacidad que replican el interior de un helicóptero y cartelería con la inscripción “welcome on board” marcan desde el ingreso las pautas de lo que se encuentra al interior.

¿Qué generó el interés por innovar en la productividad y la eficiencia de los espacios?
Conocíamos un poco de todo pero éramos especialistas en nada. Los primeros trabajos surgieron en Zonamerica doce años atrás haciendo oficinas, y a la vez abordando -como hacemos todos los arquitectos al comienzo- algún proyecto residencial. Al principio te reunís con el cliente, escuchas lo que necesita y lo volcás en el plano. Le sigue el equilibrio entre la expectativa y el gusto del cliente, y el resultado que queremos obtener como diseñadores y ejecutores de las obras. Con el transcurrir de los primeros encargos, sentimos que había algo que no nos terminaba de cerrar. En una primera salida a Buenos Aires, y luego a Estados Unidos, comenzamos a ver que existía todo una especialización en temas corporativos con un enfoque totalmente innovador, basado en entender a las organizaciones desde adentro. Así como el arquitecto condiciona la vida de una familia cuando arma el plano de su casa, también en una organización empresarial los espacios son en gran medida los que generan las relaciones laborales y personales. Nos dimos cuenta que si bien estábamos en conocimiento de ello, este enfoque nos sirvió para ordenarnos y nos cambió todo: comenzamos a ver y a trabajar distinto. Que hay diferentes modalidades de trabajo no es novedad. Hay quienes tienen más aptitudes para el trabajo en equipo, más facilidad de concentración o necesidades diferentes dentro de una organización. En cualquier caso, las empresas necesitan que esas cualidades tengan un espacio para florecer, que cuenten con áreas especialmente diseñadas para su esquema, que a la vez propicien las condiciones para que todo eso pase. Dependiendo de la especificidad de las actividades y el proyecto de negocio interno de la empresa, se definirán las habilidades con las que quienes trabajan en ella deban contar, y es muy importante poder prever cómo el espacio va a condicionar que esas tareas se hagan bien o mal.

¿Cómo tradujeron esto a su propio estudio?
Queríamos diferenciarnos y empezamos a ver la importancia de generar áreas sociales y de capacitación dentro de las empresas que nos confiaban sus proyectos, a tal punto que decidimos armar nuestra oficina con todos esos parámetros. Esta es nuestra tercer oficina y a diferencia de las anteriores, la planteamos como prueba modelo del formato con el cual queríamos proyectar y ofrecer servicios de diseño en el rubro de la arquitectura corporativa. Nuestras anteriores oficinas obedecían al típico espacio básico, con lo mínimo indispensable, incluso con formato taller para sacar lo que va para afuera. En ésta volcamos lo que creemos y queremos se haga acá, por lo que traemos a nuestros clientes a vivir nuestro espacio y nuestra filosofía. Contamos con la teoría aprendida en Worktech, una de las más prestigiosas conferencias profesionales dedicadas al futuro del mundo del trabajo, asistiendo a charlas de expertos internacionales con miradas inspiradoras e innovadoras en arquitectura, management, recursos humanos, gestión, diseño, consultoría, y en paralelo sus respectivas prácticas. Formamos un equipo de ocho personas, donde el trabajo de cada uno, desde su lugar, hace que el todo sea mejor que lo que puede lograr cada uno por separado. Tenemos muy claro ese objetivo: el estudio somos todos. 

Desde el punto de vista de un mueble o una
textura creemos que lo que hacemos
transciende lo que está de moda

Cuando el arte interpreta la arquitectura
La multinacional de venta online desembarcó en nuestro país destacándose también por las instalaciones donde el personal operativo de la empresa lleva adelante sus gestiones ocupando un total de 1.070 metros cuadrados. Han realizado encargos para el diseño a varios proveedores, y en particular el Estudio Dovat tuvo a su cargo un piso y medio en World Trade Center. En este caso, el trabajo de diseño de las oficinas fue en conjunto con la dupla de arquitectas argentinas que han realizado la mayoría de las oficinas de Mercado Libre en la vecina orilla, el Estudio Elía Irastorza, de gran trayectoria y reconocimiento, compuesto por Paula de Elía y Milagros Irastorza, quienes ponen gran foco en el diseño como valor agregado en sus obras.
Como es lo lógico en una plataforma e-commerce de estas características, sus altos mandos dispusieron como consigna la apertura para los espacios de trabajo, los que puntualmente estuvieron dotados de originales composiciones de arte. Timoteo Lacroze, arquitecto y curador, fue el encargado de coordinar las intervenciones artísticas en las diferentes superficies verticales, seleccionando las medusas de mar y otras ilustraciones acuáticos del artista Nicolás Alfalfa para reforzar el clima de relax y disfrute que propone la empresa a su personal. “Cuando los artistas comienzan a entender el mensaje que la empresa quiere dar, el mismo se refuerza y cobra coherencia, y el arte llega mucho más a la gente que utiliza el lugar”, aporta Carolina Dovat.

 

¿Cómo llegan las primeras experiencias en asociación con estudios internacionales?
La participación en NeoCon, plataforma líder a nivel mundial que organiza el evento anual más importante para la industria del diseño comercial a nivel profesional, nos nutrió de un abanico de tendencias en equipamiento corporativo, iluminación y tecnologías aplicadas. Asistiendo a las conferencias nos dimos cuenta que todo iba por la misma línea, conocimos colegas de otros paises que se dedicaban a esto desde hace varios años y quienes ya tenían acuerdos con estudios internacionales para continuar capacitándose y ser sede local de organizaciones globales. A través de este enfoque consideramos que se aprende muchísimo, no solo en diseño y arquitectura propiamente dichos, sino en el relacionamiento con pares, clientes y del mercado en general. En un país como Uruguay muchas veces nos toca el rol de aliarnos a un estudio grande, aunque tuvimos la oportunidad de influenciar al revés, o sea desde acá proyectar para China y Colombia, por ejemplo. Surgió la posibilidad de trabajar en dos proyectos en conjunto con Gensler, una firma de realización y consultoría de diseño y arquitectura global, fundada en 1965 en California y centrada en la investigación estratégica y el diseño que da forma a ciudades, que actualmente cuenta con un total de 6.000 empleados en todo el mundo. Se dio la oportunidad de coincidir con el Estudio Elia Irastorza en Buenos Aires, lo que nos llevó a realizar con ellos las oficinas de Mercado Libre en World Trade Center Montevideo. Estas alianzas estratégicas, vinculantes pero no exclusivas hacia ninguna de las partes, remiten al tipo de know-how de los grandes estudios de diseño arquitectónico que van mucho más allá del mero proyecto. Para nosotros fue importantísimo y nos abrió muchísimo la cabeza.

¿Cómo las empresas locales comenzaron a valorar esta cultura del trabajo en el espacio?
Con este concepto hicimos un proyecto para las oficinas propias de Zonamerica en conjunto con Gensler. No había ninguna experiencia similar acá, y como partners locales, recibimos información y la desarrollamos. También en ese formato de asociación con estudios extranjeros realizamos el edificio de Trafigura en conjunto con el Estudio Lacroze Miguens Prati de Buenos Aires. Luego llegó el proyecto Metlife en Uruguay, debido a que la aseguradora unificó las tres sedes existentes en Montevideo como resultado de una política de optimización y eficiencia de los procesos internos de la empresa. Con gran convencimiento ésta apostó a un formato open space con altos requerimientos de acondicionamiento acústico, que procedimos a desarrollar bajo directivas de un asesor, basados en específicos y costosos materiales. Los espacios colaborativos materializaron la innovación propuesta a la cultura laboral de la empresa.

Equipamiento en espacios de colaboración: mesas de arrimo Kusch, Pouf Buzzi Space, y sillones BoConcept.

 

Equipamiento operativo: islas de trabajo y escritorios privados Mobilart modelo Trapezio y sillas operativas Herman Miller modelo Sayl.

 

A través de una matriz de ocupación de la planta, compuesta por un cuadrado perfecto con núcleo central de servicios y circulaciones verticales que responde a la planimetría de la torre, se fueron proponiendo tests fit con el cliente en base a las necesidades, como los espacios para reuniones, colaborativos, salas, puestos de trabajo, comedor, recepciones y gerencias hasta llegar al esquema final incluyendo flujos de circulaciones. Estructuralmente se mantuvieron vistos los techos en hormigón, alternando cielorrasos técnicos para acondicionamientos e instalaciones. La presencia del mobiliario jugó un protagonismo especial, no solo por las extensas áreas que debían equiparse sino porque las intervenciones artísticas planteaban mucha sinergia entre los diferentes sectores y cada rincón adyacente, más allá del indiscutido impacto en los espacios generales. Así, sillas y butacas de diferentes modelos, texturas y colores sobre pisos de madera o combinaciones modulares de moquetes de alto tránsito no fueron las únicas piezas que componen los espacios. Otros elementos realizados a medida apostaron a la personalización, como biombos circulares que determinan sub espacios, puffs de diferentes formas y vinilos adhesivos que comunican estéticamente la señalética en las divisorias que van de piso a techo en vidrio templado, madera, espejo o paneles acústicos en el caso de las cabinas telefónicas.

Alfombra Interface modelo Human Nature, piso en madera de Tilo, biombo Buzzi Space y luminarias decorativas Buzzi Space.

¿Cuál es el alcance del servicio que brindan?
Más que arquitectura, hacemos una consultoría del espacio, porque nos involucramos en profundidad con el funcionamiento de la empresa. Algunas necesitan potenciar determinados programas para recursos humanos, y tal vez lo que no funciona son los espacios donde se llevan a cabo las tareas. Una buena política de recursos humanos puede ser excelente en sí misma, pero si además transcurre en un espacio que la favorece, tendrá resultados mucho mejores. Si bien hay otros estudios locales que implementan esta forma de trabajo, nosotros le damos una impronta de “boutique de arquitectura”, trabajando el diseño corporativo con parámetros similares pero con un sello más personalizado. No vamos simplemente a la mera decoración, siempre queremos transmitir algo en los espacios: el objetivo de la empresa, los valores humanos, como se presentan y como quieren ser vistos hacia y desde afuera. En base a esas necesidades, que definen si son cálidos o más rígidos, elegimos la paleta de colores y los materiales por ejemplo, invitando siempre al cliente a participar de esas decisiones. Lo que hacemos trasciende lo que esté de moda, más allá de que un modelo de sillón sea tendencia, tiene que calzar con la propuesta y la filosofía de la empresa para la cual estamos trabajando.

¿Cómo los usuarios de las empresas entienden los cambios espaciales?
Al generar un espacio comienza el juego. Cuando la gente lo adopta y comienza a utilizarlo, empieza a comportarse de determinadas formas, a veces previsibles y otras inesperadas. Cuando no funciona del todo bien, hay que tener la cautela de investigar donde está el error y modificarlo. Querer mejorar un ambiente de trabajo es, además, una excelente señal hacia los empleados. Por eso incentivamos a las empresas a incorporar la filosofía del cambio de una forma gradual, implementando métodos como el change management, ya que no siempre el efecto sorpresa da buenos resultados. Si los altos mandos de la empresa trabajan en conjunto con sus empleados y demuestran que la necesidad de mejorar nace de la organización pero también de sus solicitudes, se hace más fácil entender que el cambio fue planteado como un objetivo para trabajar en un mejor espacio, para aumentar la productividad de la empresa, y por ende, redunda en los intereses personales.

¿Cómo las empresas locales se enfrentan al cambio espacial como producto de las nuevas tendencias en el mundo del trabajo?
La apertura que encontramos en las empresas internacionales no siempre la encontramos en las locales. Este hecho ha sido muy revelador al comenzar a aplicar todas las herramientas y experiencias que aprendimos a trabajar con los estudios extranjeros con quienes nos vinculamos. Al enfrentarnos a un nuevo cliente local, pareciera que preguntarle “¿cómo va la empresa?” es un tanto invasivo. Las empresas grandes, en cambio, no tienen problemas en compartir cómo se hacen las cosas, tienen una cultura de trabajo con mentalidad de abundancia y saben que en esa ida y vuelta nos vemos todos favorecidos. Cuando planteamos un “espacio de colaboración”, automáticamente empresas con impronta local tienden a pensar que en vez de trabajar perderán el tiempo, sin embargo, ésta es una instancia que en una compañía “open mind” no puede faltar. Trabajamos mucho con nuestros clientes estas cosas, desde el principio les planteamos hacia dónde va el mundo para que se cuestionen cuánto estas tendencias los pueden favorecer, y así, en el intercambio, lograr el avance. A veces no conocen estas opciones, pero cuando las entienden, en general, son muy bien recibidas.

Business Hub Zonamerica Cali


¿Qué caracteriza entonces vuestro trabajo?

Trabajamos codo a codo con todos los departamentos y las gerencias de las empresas. Lo que perseguimos no es el sello del estudio como algo que se repita, sino la fusión y el proceso de todas las áreas de nuestro equipo aplicadas a las necesidades concretas de una empresa real, generando al principio un espacio y luego los ajustes que sean necesarios para acompañar la evolución propia de esa organización. La oficina tiene que reflejar la esencia corporativa. Como protagonista siempre está el interés del cliente. Estaría mal que alguien dijera “esta oficina es del estudio Dovat”, no es eso lo queremos. Sí nos interesa caracterizarnos por la preocupación en los detalles.
Hubo casos donde generamos la identidad corporativa desde el comienzo y otros donde partimos al revés, disponiendo de lineamientos estéticos corporativos dados por el cliente. Siempre trabajamos las adyacencias, o sea, la organización de los equipos de trabajo, sus vínculos entre sí y con el espacio.

¿Qué caracteriza un espacio de trabajo eficiente?
En épocas de empresas globalizadas, las nuevas tendencias de diseño apuntan a lograr lugares de trabajo acogedores que ofrezcan opciones al trabajador, logrando que cada metro cuadrado del espacio esté bien utilizado, y por la mayor cantidad de tiempo y de personas posibles, evitando espacios de una única función y bajando costos de mantenimiento. Cada empresa tendrá sus métricas de relación de puestos de trabajo de concentraión a puestos de colaboración, en función de las necesidades y carácterísticas del rubro donde opera. En una oficina pasan cosas que afuera no pasan, no es lo mismo trabajar de tu casa o un hotel, aunque se pueda hacer. Esto promueve el retorno de la gente a su lugar de trabajo, y en ese encuentro se favorece la creatividad e innovación, por consiguiente la productividad que se necesita tener. Ahí está el nuevo sentido del espacio de trabajo. Debemos preguntarnos: ¿Para qué está ese espacio? o ¿qué es lo que va a pasar ahí que no puede pasar afuera?, por lo cual, es imprescindible la tecnología adecuada para que una videoconferencia resulte más cómoda que la que harías desde tu casa o desde una cafetería. En cierta forma es un aspecto importante que colabora con el compromiso hacia la organización, disminuyendo la rotación de personal que es un gran desafío al emplear a las nuevas generaciones. Los más jóvenes están buscando estos entornos de trabajo, valoran otras cosas además del sueldo, y esto genera competencia entre las empresas para llevarse los talentos, por lo que se debe responder con una serie de atributos que hagan más atractiva la decisión de trabajar en ellas.

Open space en GWM (Foto FERRES CANEPA)

Coaching espacial
Es una realidad mundial que cada metro de oficina tiene un alto valor de renta. Gastos que resultan de calentar y enfriar espacios no son menores, contemplando además la responsabilidad con el medio ambiente. Como en una casa, en cada organización hay sectores que se utilizan más que otros, la correlatividad de la productividad del personal está directamente vinculada a la eficiencia del espacio. El sector destinado al comedor es un ejemplo de espacio que en relación al uso es el más caro, ya que se ocupa como mucho 2 o 3 horas al día. No son en general los espacios más agradables en el edificio o en un piso, sino más bien apartados y sin atractivo de vistas por ejemplo. Para el estudio es un logro muy significativo reconvertir el valor de esos espacios, diseñarlos para que funcionen con usos alternativos, para reuniones de equipo y capacitaciones por ejemplo. Con el correr del tiempo ha llegado la gratificación al comprobar que se han implementado con éxito muchas de las estrategias espacialmente propuestas y en este camino continúan abriéndose paso.

 

 

 

Oficinas Zonamerica P3
Meeting Suites en Zonamerica
Meetings Suites en Edificio Celebra
Hall en Edificio Celebra P3 (Foto FERRES CANEPA)

Es parte de sus proyectos de interiorismo implementar mobiliario original de reconocidos diseñadores o firmas, sea para aquellas empresas donde la oficina pasa a ser una experiencia, una vivencia más sensorial para sus usuarios y también para las que priorizan su branding preestablecido.
El look & feel representa el concepto detrás de la materialidad. Es un análisis que desarrolla el estudio para cada proyecto desde la etapa inicial y tiene en cuenta desde la filosofía a la paleta de colores, pasando por los costos reales de las cosas puestas en el lugar. A través de la fusión de herramientas digitales y muestras tangibles de colorimetrías y texturas, este proceso es fundamental y muestra la variedad de parámetros que define la imagen final, “una sucesión de layouts que mezclan conceptos con estrategias de diseño. Una vez definido, este board tiene la particularidad de ser una pieza clave en el proceso, sirve de recordatorio y referencia desde donde el avance va tomando forma, contemplando los espacios de guardado y los de circulación, las conexiones, las vistas, el equipamiento, las materialidades, entre muchos otros elementos”, asegura Josefina Viana.

Oficinas Zonamérica China
Edificio Adium

Áreas comunes en Edificio @3 (Foto FERRES CANEPA)

Plaza Synergia

Sinergia Life (Foto J. Agustín ROJAS)
Oficinas Metlife

Actualmente el Estudio Dovat Arquitectos lleva adelante, entre otras obras, la de ampliación y reforma del Colegio Los Pilares. Todo lo aprendido sobre la experiencia laboral en el espacio y la sinergia que se da entre las relaciones humanas dentro de los mismos, lo reformulan para aplicarlo a este rubro. Cabe destacar el gran entusiasmo que este programa les genera. Están firmemente convencidos que es campo fértil para comenzar a transitar estos conceptos, justamente en el ámbito de las generaciones más jóvenes, a las que les espera un mundo laboral completamente diferente. “El pasaje de la educación al trabajo debiera ser completamente fluido, aprendemos de una manera y luego trabajamos de otra. Hoy hay muchos más puntos de contacto entre el ámbito de la educación y el del trabajo respecto a lo que se les enseñaba a anteriores generaciones. Si uno enseña a aprender luego va a aprender a trabajar”, explica Eugenia Ricciardi.

Una experiencia similar sucede con otra obra, la de Merck, un laboratorio que para instalarse en Uruguay hizo un concurso de invitación de ideas para el diseño de sus oficinas. La propuesta de marketing fue captada perfectamente por el estudio y ganaron el llamado, ya que lograron alinear el cambio que estaba transitando la empresa a través de la imagen. A diferencia de la austeridad que en general manejan los laboratorios, se apostaba al gran colorido y dinamismo que en definitiva conforma el propio funcionamiento del cuerpo humano. Con este concepto y el enfoque de Dovat Arquitectos para plasmarlo en el espacio, hoy la obra está en sus etapas finales. A través de las anteriores imágenes se ilustraban otras obras realizadas por el estudio. Todas tienen en común la consultoría y el diseño orientados a optimizar la productividad de los espacios corporativos.

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