Hoy te quiero: naturaleza en una sobria MATERIALIDAD

Fotos Chino Pazos

Cuando un espacio de consumo saludable se alinea al objetivo gourmet trazado por sus propietarios, en conjunto con técnicos mentores de su cocina, deleitar una infusión va de lo macro a lo micro y se asocia a las ganas de querer volver a ese lugar, no solo por la bebida o el plato degustado. Tal vez esto pueda parecer obvio y refiere al requisito
básico de cualquier emprendimiento comercial que busca el retorno del cliente, pero una silla fría al sentarse, una incorrecta iluminación al chequear el celular mientras espera su orden, o una molestia ruidosa al ingerir dicho pedido, bastan para restar importantísimos puntos en el custome score o la tan perseguida experiencia de usuario. En Hoy te quiero se han contemplado todos estos aspectos con un diseño muy jugado a la luz natural y armonía de sobrias materialidades.
Hoy te quiero Carrasco es un restaurante y deli café que surgió como expansión de la exitosa propuesta que la marca estableció en Pocitos con su primer local. La apuesta de diseño consistió en reformular un espacio en la calle Arocena, que nada tenía que ver con la gastronomía, y que sobre todo, fue elegido por el potencial para generar espacios
exteriores, como parte vital de la propuesta, donde el verde participa activamente en cada uno de los espacios.
Así, una intervención casi quirúrgica desde la arquitectura y el interiorismo, alivianaron muros existentes transformándose en planos totalmente vidriados, en cuyos espacios intermedios como patios y circulaciones se instalan mesas para ofrecer al usuario la sensación de estar en el jardín de su casa, pero con todos los servicios de una cafetería gourmet. La naturaleza parece colarse visualmente sin permiso alguno en los diferentes rincones, e incluso el aroma de diferentes especies en los canteros, contiguos a las mesas. Allí la vegetación es el marco de una charla en torno a un café.

El turquesa es el color que domina el acceso, color que se reitera en las texturas super floridas de la barra, y que es, en otros casos, la superficie perfecta para una colección de marcos antiguos con pátinas en un dorado viejo, que junto a la madera en tonalidad habano acercan la materialidad al entorno natural perseguido. En el interior, el equipamiento y los revestimientos la mayoria empapelados, que dejan entrever una
gran preocupación por la comodidad y calidez de la experiencia.

Los artefactos de iluminación decorativa apuestan a sectorizar espacios, como también lo hacen el tipo de sillas, mesas o sillones capitoneados realizados a medida. El mármol, el ratán y el material calcáreo además de otros elementos decorativos, aportan lo suyo a esta propuesta que se centró desde el comienzo en lograr una gran luminosidad natural, objetivo que fue logrado con éxito.

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