Estanques & pérgolas elementos de calma para la Nueva Normalidad

Son innumerables los aportes de diseño que podemos volcar en el jardín, tan solo el agua y la sensación de refugio proceden de tiempos milenarios en la historia del habitar los espacios al aire libre.

Corren tiempos que priorizan otras vivencias y el espacio exterior pareciera ser el nuevo escenario de cambio de hábitos, de superposición de actividades según franjas etáreas, y de nuevos espacios donde las “burbujas familiares” encuentran el refugio hogareño, y por lo tanto, la seguridad sanitaria. Es ineludible pensar que el jardin, la terraza, el patio, la huerta, el parrillero, el deck que rodea la piscina, la azotea (¡y vaya si hay áreas exteriores para disfrutar!) o incluso cualquier metro cuadrado anexo a nuestros espacios interiores y con buena circulación de aire, es escusa para que el diseño se cuele en nuestra imaginación, y de la mano de expertos reivindicar nada más ni nada menos lo que la naturaleza nos provee: un trozo de tierra que en sí misma nos devuelve sanidad, sea en un entorno doméstico o laboral.

En cualquiera de las áreas anteriormente mencionadas, son variados los recursos de diseño que pueden implementarse para transformarlas en espacios más vivibles que expositivos (por aquello de vivir el jardín más que mirarlo), y en este sentido introducir (o mejor dicho dejar que hagan lo suyo) elementos propios de la tierra como el agua y la madera. Ubicar los estanques y las pérgolas como esa especie de oasis de calma y de conexión, son sin dudas blanco de profesionales de la jardinería y del paisajismo para sumar valor a través del diseño.

Quisimos saber cómo la transformación a nivel de los espacios exteriores, que cobraron un especial interés en estos meses de pandemia, pueden acondicionarse para vivirlos, incluso con márgenes de tiempo más ágiles que los propios procesos de plantación (como canteros, cercos o una extensión de parque que requieren de un proceso), y así lograr instancias de reparo y contemplación en pocos días de obra. Un estanque o una pérgola nos permiten experimentar sonidos, movimientos, trayectorias, colores y sombras, y en menor o mayor medida, hemos entendido que esto nos hacía falta, no teníamos tiempo para detenernos, ni mucho menos, para pensar lo beneficioso que allí podía suceder.

Por ello consultamos al paisajista uruguayo Fernando Bianco, quien ha sabido promover el quehacer en los espacios verdes más allá del proyecto y la ejecución. Tiene alma de comunicador, es docente y mentor recurrente de eventos vinculados a la jardinería a nivel nacional, desde playa La Colorada (al oeste de Montevideo) hasta Punta del Este, por tener vínculo directo con particulares y empresas que apuestan a mejorar la calidad de vida en sus propias extensiones exteriores.

20 años jugado al VERDE

Fernando Bianco es egresado de la escuela John Brookes School of Garden Design, también del Instituto Argentino de Paisajismo, de la Escuela argentina de espacios verdes, y de la Escuela de jardinería del Jardín Botánico de Montevideo Prof. Atilio Lombardo.

Actualmente, se desempeña como docente encargado de la cátedra de Planificación de parques y jardines de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de la Empresa (UDE) y es director de la Escuela del Sur de Montevideo, dedicada a promover la jardinería y paisajismo en Uruguay a través de cursos, talleres, charlas conferencias y tours por jardines que incluyen viajes al interior y exterior del Uruguay. Fue co-organizador, junto al diario El País, del certamen de jardines en Punta del Este, conferencista asiduo en los encuentros The Gardens Club of Uruguay que se realizan en todo el país, y organizador de Prado Jardín en 2001, primera exposición de jardinería en Uruguay.

Ejerce como especialista en proyecto, ejecución y asesoramiento de jardines y áreas verdes, y tiene la especial debilidad de captar a simple vista lo que necesita un espacio a plantar o parquizar, de pequeña o gran escala. Lo ha hecho en sus más de mil jardines intervenidos o diseñados desde el año 2000, y hoy divide su pasión en dos grandes áreas: la arquitectura de jardines o espacios exteriores (implementación del diseño verde en relación con las barbacoas, piscinas, fogones y espacios de estar), y el paisajismo rural (diseño y reformulación de jardines de campos y chacras).

Con investigación sostenida, especialización consecuente y un don especial para transmitir conocimientos, recorrió este trillo que comenzó cuando el Ing. Hernán Urrestarazú lo visitó en su vivero para invitarlo a dar juntos cursos de jardinería. Comenzaron en la Rural del Prado y después Bianco continuó enseñando en Montevideo y demás departamentos. Hace 7 años surgió Escuela de Jardinería del Sur con un enfoque más internacional, ya que tiene la particularidad de contar con colegas especialistas de Argentina como Clara Billoch, Elsita Shulte, la dupla Martina Barzi y Josefina Casares, Ignacio Van Heden, Lijan Puglia, Bettina de Anchorena, Ricardo Pereira iraola, Gabriel Burgeño, Valeria Hermida, Cristina Le Mehaute y el Estudio Stewart Murray, de Chile de la talla de Juan Grimm y Ximena Nasal, y de Uruguay, el Ing. Raúl Nin, Andrés Gonzalez, Andres Berrutti, Adrián Stagi, Cuqui Fernandez, Andrea Sasson y María de la Paz Santoro, como también la cheff Laura Rosano, el técnico Eduardo Vidiella y el Ing. Gustavo de Melo entre otros. Bajo la coordinación docente de Bianco, todos comparten experiencias en formato de jornadas y workshops a través de viajes que el paisajista acompaña personalmente, instancias prácticas para sus alumnos y para amateurs interesados en estas recorridas exclusivas en obras realizadas por grandes referentes.

Eventos paisajísticos a lo largo de la franja costera tienen a Bianco como alma mater de historias que ciertamente se cuentan una sola vez, por eso de que un jardín o parque está siempre en constante evolución. Desde 2012 es director de la Punta Garden Week (PGW), único evento de paisajismo y jardinería que se realiza en Punta del Este cada temporada veraniega para visitar predios privados de valor paisajístico. En 2019, fue convocado para la exposición de paisajismo y viveros De Jardines y Flores, organizado por El País en la Chacra Elías Regules, en Carrasco norte (Montevideo).

 

 

Al visitar jardines la gente valora mucho la generosidad de los dueños de casa y la disposición de los paisajistas, quedan conectados entre ellos y generan vínculos por un interés en común.

 

ELEMENTOS de calma

En relación a cómo se vive al aire libre en tiempos de pandemia, desde la mirada de las soluciones de diseño los recursos están disponibles y los proveedores han potenciado su oferta de productos. El paisajista observa que “el uso de los espacios exteriores ha cambiado muchísimo, la gente dejó de viajar y valorar otros lugares en el mundo, y empezó a mirar más su entorno, su casa. Nuestra frase en el estudio es ¨Viví tu jardín¨, y a eso nos dedicamos, a que la gente lo viva además de observarlo”.

Los estanques, en la mayoria de los proyectos del estudio que dirige Bianco, surgen de la propuesta de diseño: “es generarle otra vida al jardín con un mínimo mantenimiento, es muy sencillo tenerlo, el secreto está en el equilibrio que hay que lograr con las plantas acuáticas para que no adquiera ese aspecto de agua estancada”.

El armado de un estanque dentro del jardín conlleva pautas claves a saber previo a su ejecución. Por ejemplo: la ubicación (en lo posible lejos de los árboles, para que sus raíces no lo perjudiquen y para que las hojas al caer no lo contaminen), las dimensiones (es bien diferente la preparación de la base en uno pequeño que de mayor área), sistema de aireación mecánica (fundamental para hacer circular el agua y mantenerlo oxigenado), circuito de filtrado (ya que el tamaño reducido fomenta los desajustes del ecosistema que los filtros ayudan a corregir), y el tipo de plantas a colocar (de orilla, emergentes, flotantes y sumergidas). Plantas, peces, y el correspondiente filtrado, colaboran al equilibrio natural, o sea, replican el ecosistema genuino de lagos y charcas de agua.

La pérgola puede ser parte del proyecto de arquitectura o no, lo esencial es que como espacio “intermedio” entre el afuera y el adentro, continúe la calidez que en general preferimos para un espacio que conecta directamente con el núcleo central de la casa: el living o el comedor. Para Bianco nada de esto es impedimento: “en general cuando nosotros proponemos las pérgolas es porque no hay otros profesionales interviniendo, porque el propietario no está haciendo ninguna reforma en la casa especificamente y nos contacta para reconvertir áreas a cielo abierto. De haber profesionales de la arquitectura ejecutando una obra y ellos consideran que podemos colaborar y acompañar el diseño de las mismas lo hacemos, pero muchas veces nos convocan para resolver todo lo vinculado al exterior y por ello contamos con arquitectos dentro del equipo del estudio”, comenta el paisajista, que también se define como un “apasionado jardinero”.

 

Pueden existir pérgolas de madera, hierro o arcadas de mampostería de diferentes formas y materiales que Bianco sugiere definir “de acuerdo a la estética de la casa o de los demás materiales que la conforman, siempre es bueno comprender el estilo existente, eso es muy importante para que quede integrada”. Luego de esto, sigue el proceso de seleccionar qué plantas van mejor con dicha estética, si trepadoras o trabajar más el cantero a nivel de tierra, delimitando las zonas de circulación con las destinadas para el equipamiento (reposeras, mesas ratonas, hamacas y demás butacas). La elección de las especies para acompañar las pérgolas y hacerlas más vistosas (pero que a su vez se visualice la estructura que le da sostén) depende mucho si se quiere sol en invierno o no, el porte y el color de las demás plantas del jardín, entre otras características.

También ha habido una creciente preocupación por poder cuidar cada uno de su propio jardín, y por ello los talleres y cursos cortos han colmado expectativas para recepcionar  información accesible, categorizada y a distancia, “hoy la gente busca aprender a diseñar, le interesan los jardines sustentables y la flora nativa más que antes. La jardinería, el diseño, los cactus y suculentas, y el proceso de la huerta son las áreas más solicitadas desde el aprendizaje. Hoy la Escuela del Sur es referente en Uruguay”, asegura al tiempo que suma oferta de cursos en su grilla, sensible a la demanda por el autocultivo y por conocer las bases para el diseño del jardín lleguen a cualquier interesado en la jardinería, fuera de toda orbita profesional “esta profesión si no es compartida no tiene ningún sentido, esta ha sido mi forma de vivir la profesión”, agrega. ■

 

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